Nos necesitamos...
Más allá de las palabras y las miradas.
Es en el alma.
En ese abrazo que cambia todo,
que desearíamos fuese eterno
donde todo lo importante queda envuelto en nuestros brazos.
Donde encontramos la calma.
Donde soy yo y sos vos,
donde somos mucho más que dos.
Porque aunque no se note,
cuando te abrazo me hago gigante,
no tengo miedo y no existe el tiempo,
porque te quiero, porque te tengo,
porque me querés.
Porque ese es nuestro lugar en el mundo.
martes, 27 de octubre de 2015
viernes, 10 de julio de 2015
¡ENAMORATE!
Enamorate. No importa cómo termine, enamorate.
Porque para elegir una vida sin amor,
sin ese sentimiento irracional e incontenible,
lleno de fuego y ganas de imposibles,
que te hace ver en un otro infinitos sueños realizables,
que te llena de energía, de vida y de emoción
y que va más allá de las explicaciones y de la razón,
no tiene sentido vivir.
Por eso te digo: enamorate.
Dejate ver en unos ojos ajenos tu reflejo iluminado por sonrisas de alegría, dejate sentir en unos brazos no tuyos cómo en un abrazo te elevás al cielo. Permitile a tu alma que vuele más allá de la realidad y las posibilidades, creyendo que nada es imposible si se espera suficiente.
Y no te engañes, no te encierres y no dejes de creer.
Mejor enamorate, volvete loca y volvé a nacer.
Y no pienses en el peligro, en las dudas o en el miedo,
más vale estar herido por un tiempo que vivir privando tus sentimientos.
Porque, yo te explico, cuando te veo ya no me aguanto. Quiero gritarte, contarte todo pero sin asustarte. Quiero decirte que vivo loco por abrazarte, que en mis sueños somos felices y nos amamos, me miras a los ojos y te ves radiante.
Ya se que estás con otro, pero no lo querés. Yo me doy cuenta, te conozco, pero vos no me creés.
No lo amás porque no te lo permitís, tenés miedo que termine como antes.
¿Y qué importa el pasado? Él no lo merecía, pero lo amaste...
y te veías tan bien.
Por eso te digo, Tatiana, enamorate. Quizá no te vaya bien, pero te digo, desde que te conozco que soy mejor, me siento bien. Me alegra verte, escucharte y saber de vos. Quizá nunca se de, pero qué importa: ESTO ES AMOR.
Porque para elegir una vida sin amor,
sin ese sentimiento irracional e incontenible,
lleno de fuego y ganas de imposibles,
que te hace ver en un otro infinitos sueños realizables,
que te llena de energía, de vida y de emoción
y que va más allá de las explicaciones y de la razón,
no tiene sentido vivir.
Por eso te digo: enamorate.
Dejate ver en unos ojos ajenos tu reflejo iluminado por sonrisas de alegría, dejate sentir en unos brazos no tuyos cómo en un abrazo te elevás al cielo. Permitile a tu alma que vuele más allá de la realidad y las posibilidades, creyendo que nada es imposible si se espera suficiente.
Y no te engañes, no te encierres y no dejes de creer.
Mejor enamorate, volvete loca y volvé a nacer.
Y no pienses en el peligro, en las dudas o en el miedo,
más vale estar herido por un tiempo que vivir privando tus sentimientos.
Porque, yo te explico, cuando te veo ya no me aguanto. Quiero gritarte, contarte todo pero sin asustarte. Quiero decirte que vivo loco por abrazarte, que en mis sueños somos felices y nos amamos, me miras a los ojos y te ves radiante.
Ya se que estás con otro, pero no lo querés. Yo me doy cuenta, te conozco, pero vos no me creés.
No lo amás porque no te lo permitís, tenés miedo que termine como antes.
¿Y qué importa el pasado? Él no lo merecía, pero lo amaste...
y te veías tan bien.
Por eso te digo, Tatiana, enamorate. Quizá no te vaya bien, pero te digo, desde que te conozco que soy mejor, me siento bien. Me alegra verte, escucharte y saber de vos. Quizá nunca se de, pero qué importa: ESTO ES AMOR.
sábado, 4 de abril de 2015
Cascaron cerrado
Fuera era un día de sol radiante, que llenaba el lugar del resplandor verde y azul de los árboles reflejados en el lago. Dentro, en un pequeño mundo lleno de sombras, un ser sin sol llegaba a las puertas de la vida luego de un sueño largo a través del tiempo.
Era verano, el tiempo en que las aves reciben a quienes poblarán los cielos con nuevas alas. El instinto las hizo viajar largas distancias, y ese mismo instinto es el que hace a los pichones romper el cascarón y amanecer bruscamente de la oscuridad hacia un nuevo dia. Pero el instinto puede fallar.
Fuera, el piar de otras criaturas lo aterrorizaba, sonidos desconocidos en este plano de nueva percepción lo paralizaban y él se esforzaba por no emitir sonido ni mover ninguno de sus recién formados músculos. No sentía olor a nada, más que a sí mismo, no lograba ver nada, ya que no había luz alguna que se colara por la dura piel que lo envolvía, sólo escuchaba a través de un velo negro las cosas que sucedían fuera.
Enroscado en su mundo, temeroso y nervioso, esperó el silencio antes de arriesgarse a cualquier cosa. Pero, ¿cómo pasa el tiempo en un universo tan pequeño? Lento, muy lento. Tan lento que cada segundo parece una hora y cada hora se hace vuelve un día entero. Poco a poco el pollito se sintió adormecer, regresando al sueño de donde había venido. A tan solo un paso de vivir, el miedo lo retuvo entre sus sombras, y la vida latente, al no encontrar un medio para desenvolverse, lo abandonó.
Era verano, el tiempo en que las aves reciben a quienes poblarán los cielos con nuevas alas. El instinto las hizo viajar largas distancias, y ese mismo instinto es el que hace a los pichones romper el cascarón y amanecer bruscamente de la oscuridad hacia un nuevo dia. Pero el instinto puede fallar.
Fuera, el piar de otras criaturas lo aterrorizaba, sonidos desconocidos en este plano de nueva percepción lo paralizaban y él se esforzaba por no emitir sonido ni mover ninguno de sus recién formados músculos. No sentía olor a nada, más que a sí mismo, no lograba ver nada, ya que no había luz alguna que se colara por la dura piel que lo envolvía, sólo escuchaba a través de un velo negro las cosas que sucedían fuera.
Enroscado en su mundo, temeroso y nervioso, esperó el silencio antes de arriesgarse a cualquier cosa. Pero, ¿cómo pasa el tiempo en un universo tan pequeño? Lento, muy lento. Tan lento que cada segundo parece una hora y cada hora se hace vuelve un día entero. Poco a poco el pollito se sintió adormecer, regresando al sueño de donde había venido. A tan solo un paso de vivir, el miedo lo retuvo entre sus sombras, y la vida latente, al no encontrar un medio para desenvolverse, lo abandonó.
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