Bésame despacio. Miénteme.
Hazme creer que me quieres, que te importo.
No me dejes.
Como si realmente te importaran los sentimientos que sacuden mi alma. Abrázame.
Llena el vacío que me envuelve cuando te vas.
Soporta mi verdad un instante, prometo que seré breve y volveremos a ti, y podrás olvidarla.
No te vayas, yo te quiero.
¿A quién querré sino?¿Quién apartará de mí la niebla fría del olvido?
Sólo tú. No hay nadie más.
¿Acaso no ves que el llanto vuelve desde adentro a atacar mis ojos?
No me despedaces con un adiós, que mi cama es un témpano y la soledad es amarga.
Prefiero el falso dulzor de tus labios, la calidez pálida de tus caricias que engañan mi dolor.
Quédate. Quédate conmigo.
Que si te vas el abandono será realidad, pero si te quedas podré soñar.
¿A dónde vas?
¿Por qué me dejas así?
Sola.
¿Dónde está el amor?
Es tan grande el vacío, tan agudo el dolor.
¿Cuánto debo soportar para ganarlo?
No hay final.