jueves, 26 de septiembre de 2013

El Inquilino

-Ese maldito inquilino me tiene cansado, che. Siempre criticando lo que hago, siempre diciéndome "eso está mal", "eso no se hace", no lo aguanto. Ya no recuerdo ni cuando empezó, mirá. Desde chiquito...
-No entiendo, ¿qué inquilino, qué hizo?
-¡De todo! Lo primero que me acuerdo es de cuando tenía 8 años. Mi vieja me había mandado a comprar no se qué, pero la cosa es que era más barato de lo que ella pensaba. Entonces quise guardarme el vuelto, ¡para qué! Cuando estaba llegando a mi casa empezó: "¿A vos te parece bien, nene, sacarle plata a tu mamá que hace tanto por vos? Sos un des-a-gra-de-ci-do" Así con énfasis.
- ¿Y qué le dijiste?
-Nada, ¿qué le voy a decir? Le di todo el cambio a mi mamá.
- Bueno, razón tenía.
-Si, si, eso es lo que más me jode, siempre tiene razón. Por ejemplo, ¿te acordás cuando salía con Laura?¿Cuántos años teníamos, 15, 16?
-Vos tenías 15, yo 16.
-Bueno, ¿te acordás? Cuando estaba saliendo con Lau vos me presentaste a Lucila, la coloradita de al lado de tu casa.
-Si, me acuerdo, pero nunca estuviste con ella, ¿o si?
-Sí, estuve... y no, no estuve.
-¿Cómo?No entiendo.
-Estaba saliendo con Laura, me presentaste a Lucila. "Empecé" a salir con Lucila, pero ahí de vuelta el inquilino. "Que qué estoy haciendo", "que le estoy mintiendo a las dos", etcétera, etcétera. ¿Sabes que hice?
-No, ni idea.
-¡Las dejé a las dos!¿Te das cuenta? Siempre se metió en mi vida.
-Bueno, mirá, yo sigo sin entender.
-¿Qué no entendés, Hernán, qué no entendés?
-¿De qué inquilino me estás hablando? Si vos no vivís ni cerca de un edificio.
-De la concienca, Hernán, ¡de la CONCIENCIA!