martes, 26 de marzo de 2019

Fragmento inconcluso

Hay tres sillas alrededor de una pequeña mesa, a la derecha está sentado Omar, la del medio está vacía, y a la izquierda María apoya los brazos en el respaldo de la tercer silla mientras permanece de pie detrás de ella.

En ese momento Omar se calla.

María mirando hacia el suelo pensativa, cruza al frente de la silla y se sienta.

- No te entiendo... - dice aún mirando hacia el suelo, como buscando las palabras.
- No entiendo qué es lo que te falta, por qué decís que no estás bien.

 Levanta la mirada, Omar nunca dejó de mirarla a los ojos. Su mirada es triste, de angustia, de vacío, pero no dice nada.

- Te juro que busqué en todo momento poder ayudarte. Se cómo sos y que no te gusta hablar de ciertas cosas pero la verdad es que ya no sé qué hacer... Tenemos la casa, tenemos trabajo, tenemos amigos, familia, salud (Pausa) Llegamos a fin de mes todos los meses.

¿No te gusta tu vida?

***

María no deja de mirar a Omar a los ojos. Hace silencio, esperando una respuesta. Pero Omar no dice nada.
María se levanta, nerviosa, da un par de pasos hacia detrás de la silla y se ubica como al principio.

- ¿Cuándo pasó?¿tenés idea?¿Cuándo te diste cuenta que no eras feliz? (Pausa) Yo te vi, cada vez. Siempre que te quedabas callado, que te agarraba ese ataque de quién sabe qué, donde no sos vos. Donde no sos...

¿Quién sos ahora?

***

- ¿Quién me habla hoy?¿El chico del que me enamoré, o quién?¿Y esto es lo que me venís a decir después de tanto tiempo quedarte callado?

María se mueve hacia la silla del medio, apoya los brazos sobre el respaldo y mira hacia la mesa. Omar se queda mirando la silla vacía frente a él, pensativo, y otra vez, no dice nada.


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